Los bebés de nuestra escuela han realizado una actividad de autoreconocimiento y han jugado con con las luces y reflejos del espejo.

Autoreconocimiento de los 6 a los 18 meses

Cuando un bebé nace, hasta que tiene aproximadamente 6 meses, no siente ninguna predilección especial por ver su imagen en un espejo, simplemente porque no tiene el sentido de la vista lo suficientemente desarrollado. Para él, la imagen que le devuelve el espejo es una mancha borrosa más.

De cualquier manera, a algunos bebés les atraen los espejos porque reflejan la luz y son brillantes.Por eso, muchos móviles y otros juguetes para bebés pequeños incluyen superficies espejadas.

Es bueno que aún en esta etapa le permitas a tu bebé jugar con un espejo –irrompible, por supuesto– para estimularlos a coger objetos y ayudarlos a fortalecer su coordinación ojo-mano. En nuestra escuela infantil en Las Rozas, hacemos actividades de estimulación temprana cada día con todos los alumnos desde los 0 a los 6 años.

Estado del espejo

Entre los 6 y los 18 meses, se da una etapa que el psicoanalista francés Lacan daba en llamar “estadio del espejo”. De pronto, la imagen del espejo se convierte en algo que les llama mucho la atención. Primero parece ser un desconocido más, otro niño que juega cerca de ellos, que entra y sale del foco.
Más adelante, los bebés reconocen que hay algo extraño en ese “bebé del espejo”, que los toca cuando ellos lo tocan, los besa cuando ellos lo besan, o llora si ellos están llorando…

¡Qué bien se lo pasan los más peques de nuestra escuelita! Cada día hacemos multitud de actividades para estimular todos sus sentidos💙